El Club de las Buenas Decisiones no sería posible sin las personas que lo promueven. Detrás de cada programa, cada caso, cada encuentro y cada investigación hay hombres y mujeres que prestan su tiempo, su conocimiento y su experiencia para que el aprendizaje circule entre la universidad y la empresa.
Son promotores de muy distinta naturaleza. Académicos e investigadores que aportan rigor y método; empresarios y directivos que comparten la experiencia de dirigir; profesionales que enseñan lo que han aprendido; instituciones que tienden puentes con el tejido productivo; y antiguos alumnos que mantienen vivo el vínculo. Cada uno desde su ámbito, con una función propia y una aportación diferente, contribuye a un mismo propósito.
Los une algo más fuerte que cualquier organigrama: la convicción de que el conocimiento crece cuando se comparte y de que poner la propia experiencia al servicio de los demás es una manera de construir futuro. Esa generosidad, sostenida durante años, es el verdadero patrimonio del Club.
A continuación pueden conocerse, con su nombre y su rostro, las personas que forman esta comunidad.








































































































































































